EFE. 12.05.2008
? La prueba también detecta enfermedades como la hemofilia y la
distrofia muscular.
? Tiene una fiabilidad del 98%.
? Para las familias con antecedentes de enfermedades hereditarias será
gratis. Para los demás entre 120 y 130 euros.
Los padres podrán satisfacer su curiosidad sobre el sexo del feto en
la octava semana del embarazo, sin esperar como hasta ahora a la
vigésima, además de diagnosticar enfermedades como la hemofilia o la distrofia muscular,
gracias a una muestra sanguínea de la madre que recoge ADN del futuro
bebé.
El hito científico, producto de las investigaciones del laboratorio
granadino Lorgen en colaboración con el Hospital Materno Infantil
Virgen de las Nieves de Granada y la Fundación para la Investigación Biosanitaria (FIBAO),
permite conocer a los dos meses de gestación si el futuro bebé será
niño o niña con una fiabilidad superior al 98 por ciento, y por tanto, con más
exactitud que la ecografía.
El director general de Laboratorios Lorgen, empresa pionera en la
investigación genética, Javier Valverde, ha explicado que, hasta
ahora, el diagnóstico prenatal requería esperar hasta la vigésima semana de gestación y
recurrir a la ecografía o a la toma de células fetales usando métodos
invasivos, tales como la biopsia y la cordocentesis, que pueden suponer "ciertos
riesgos" al introducirse en la placenta.
Las nuevas pruebas, que consisten en tomar una muestra de tres
mililitros de la sangre de la madre, están exentas de peligro tanto
para la embarazada como para el feto al no hacer uso de las técnicas invasivas.
Los resultados están en un plazo de 48 horas
Además de satisfacer la curiosidad de los padres y ayudar a planificar
el entorno del futuro bebé, el diagnóstico permite identificar
determinadas enfermedades monogénicas ligadas al sexo del feto, tales como la hemofilia o la
distrofia muscular de Duchenne.
El hecho de disponer del ADN del feto abre la puerta a otros análisis
genéticos, según Valverde, quien ha adelantado que la empresa ya
trabaja en colaboración con el Hospital Materno Infantil para identificar otras enfermedades y
prevenir otra serie de problemas durante el embarazo.
El director general de la empresa ha señalado que el coste de las
pruebas está cubierto por el Servicio Nacional de Salud en caso de que
la familia cuente con antecedentes de enfermedades monogénicas, y que por tanto, la
madre necesite cuidados y atención especial durante el embarazo.
Si se trata de conocer el sexo sin esperar a la semana 20 o recurrir a
las técnicas invasivas, la madre deberá acudir a un laboratorio de
análisis clínico o una clínica ginecológica donde se realizará la extracción de sangre
y se enviará la muestra a Laboratorios Lorgen, que ofrecen los
resultados en un plazo de 48 horas.
En este caso, el coste de las pruebas oscilarán entre los 120 y 130
euros, un precio que Valverde considera "asumible e inferior" a la
mayoría de las pruebas genéticas que se han desarrollado hasta el momento en este campo.