por el
Equipo Médico de Babysitio
La producción láctea luego del parto, es el resultado de un complejo mecanismo que tiene como protagonistas a varias hormonas endógenas: la prolactina,
los estrógenos y la occitocina.
Los niveles de estrógenos, tanto de producción placentaria como ováricos, caen al momento del parto y se incrementan los niveles de prolactina, que es la
hormona cuya única función es favorecer la producción de leche en la glándula mamaria. La prolactina al igual que la occitocina, son producidas por una
glándula que se encuentra el la base del encéfalo que se llama hipófisis. La occitocina, cuya producción se estimula con la succión del bebé favorece
la excreción de la leche.
Definitivamente no. Es posible que en los primeros 6 meses
de vida del bebé, con lactancia exclusiva (sin complemento de leche maternizada) y sin ningún otro alimento que el bebé consuma, el ovario se mantenga totalmente en reposo sin
ovulación, debido al efecto negativo de la prolactina sobre las hormonas ováricas. Por la misma razón, la vagina se encuentra sin secreción y sin elasticidad, debido a una producción muy reducida de estrógenos ováricos. En consecuencia durante los primeros 6 meses de vida del bebé bajo alimentación a pecho exclusiva es poco probable que se produzca la ovulación y es muy probable que prefieras evitar la penetración durante el coito debido a la
sequedad vaginal y al dolor durante las relaciones sexuales por falta de elasticidad vaginal.
Pero en la medida que la producción láctea materna decae y sea necesario el complemento con biberón o el bebé comience a probar otros alimentos, la inhibición que ejerce la prolactina sobre la función ovárica disminuye, dando como consecuencia la probabilidad de que exista ovulación, aunque todavía no se hallan reanudado las menstruaciones. Al disminuir la lactancia materna, comienza a incrementarse la producción de estrógenos-progesterona ováricos y por esta
razón mejora la lubricación y elasticidad vaginal, siendo las relaciones sexuales más placenteras y en consecuencia, se incrementa el riesgo de embarazo.
Puedes ovular aunque no se hayan reanudado las menstruaciones. Es decir que la producción de hormonas ováricas son suficientes como para permitir la ovulación pero aún insuficientes como para proliferar la cubierta interna uterina (endometrio) que es el tejido que se elimina mensualmente como menstruación. Es muy importante que sepas que aunque no menstrúes puedes ovular y en consecuencia quedar embarazada nuevamente.
Si, es normal y esta en íntima relación con la producción láctea materna. Si la mamá produce poca leche y complementa con leche maternizada, aunque continúe
amamantando es posible que recupere sus menstruaciones, ya que la inhibición de la prolactina sobre el ovario será menor. En consecuencia, no sólo se
menstrua, también se ovula, con el consiguiente riesgo de volver a embarazarte.
Si deseas esperar un tiempo para volver a embarazarte, debes buscar un buen método anticonceptivo luego del parto. Tienes diversas opciones que se adaptarán
a las características de cada pareja. No existe un método anticonceptivo ideal. El ideal es el que resulte satisfactorio para ambos miembros de la pareja.
Las opciones anticonceptivas de menor a mayor seguridad son:
Esto no se puede realizar en lactancia, pues al no menstruar no sabes qué día es fértil y cuál no.
Luego de penetración y juego sexual, la eyaculación se produce fuera del ámbito vaginal. Es poco seguro pues aunque el hombre percibe el momento de la
eyaculación, la secreción de semen con millones de espermatozoides comienza antes de esa percepción.
Si te das cuenta que está bien colocado y permanece en su sitio 12 hs. es un buen método. Los inconvenientes son la posibilidad de que no este correctamente
colocado y las irritaciones vaginales producidas por las cremas espermicidas con las que deben utilizarse.
Si se lo utiliza siempre y durante toda la relación sexual puede ser un buen método anticonceptivo. Los inconvenientes son la posibilidad de que se rompa
debido a la sequedad vaginal y las irritaciones vaginales por la fricción.
Son especiales para la lactancia pues no tienen estrógenos, sólo un progestágeno que no modifica la producción láctea. Las que contienen estrógenos están
contraindicadas durante la lactancia porque esta hormona se libera a través de la leche materna.
Es un contenedor plástico que se coloca en el fondo uterino y que contiene cobre iónico que es liberado en el medio intrauterino inhibiendo la movilidad
de los espermatozoides.
Es un contenedor plástico que se coloca en el fondo uterino y que contiene levonorgestrel que es un progestágeno que es liberado en el medio intrauterino
provocando la atrofia transitoria del endometrio.
El mecanismo de acción de este método anticonceptivo es la liberación de la hormona levonorgestrel por un periodo prolongado (aproximadamente 5 años). Esta
hormona previene la ovulación y además provoca un espesamiento en el moco cervical que impide la entrada del espermatozoide en la cavidad uterina para
poder llegar a fecundar. La colocación se realiza mediante una pequeña incisión en el brazo, por dentro del músculo bíceps, en ambiente quirúrgico. Debe
ser realizada por personal especialmente entrenado. Puede utilizarse a partir de los 45 dias del parto, y tiene una seguridad anticonceptiva del 99 a 99,95%.
Este método está contraindicado cuando existen antecedentes de enfermedades hepáticas severas, cáncer mamario o trombosis vasculares. Como efectos colaterales
pueden mencionarse cefaleas, acné y sangrados vaginales irregulares. Este método anticonceptivo fue discontinuado en Estados Unidos en 1999.
Ninguno de los métodos mencionados interfiere con la calidad, cantidad y duración de la lactancia materna.
Extraído de
Baby sitio